31 de octubre de 2010
Muchas gracias por las respuestas a mis publicaciones anteriores.
Sinceramente, pensé que me harían más preguntas sobre el video, así que ahora no estoy seguro de si: a) fue demasiado técnico, b) no incluyó sus puntos de interés, c) tuvieron problemas técnicos para mirarlo, d) lo pospusieron para “cuando tuvieran más tiempo”. Así que les agradecería infinitamente si me pueden dar respuestas más definitivas, aunque sea un comentario de dos renglones es suficiente.
De todos modos, tengo varias preguntas interesantes que me dejaron como comentarios del blog y de Facebook y mensajes de correo electrónico, y todas tenían el mismo tema en común: “¿De qué manera la biotensegridad ayuda a mi hijo?”.
Es comprensible que al final del día todo gire en torno al pensamiento “en qué me beneficia a mí y a mi hijo”. En otras palabras, ¿esto de la biotensegridad es nada más que una diversión intelectual de usted, Sr. Blyum, o con ella podemos esperar obtener resultados concretos para nuestros niños?
La pregunta podría parecer muy simple, pero en realidad no lo es. Primero esto tiene al menos 2 aspectos principales:
- Mejora ABR como método: la capacidad de las herramientas de ABR para facilitar un progreso mejor y más rápido del desarrollo de su hijo.
- Mejora su confianza en ABR como método y como plataforma preferida para la rehabilitación física que ha elegido para su hijo.
En otras palabras, al investigar sobre biotensegridad o buscar cualquier otra información interdisciplinaria, surgen preguntas subordinadas:
- De qué manera el nuevo conocimiento me ayuda a ayudarlos a que ayuden a su hijo (observen que hay por lo menos 3 niveles de conversión de la ayuda para tener en cuenta en el camino que comienza con mis nuevas ideas y finaliza con el beneficio de su hijo).
- De qué manera el nuevo conocimiento los ayuda a tener más confianza en lo que están haciendo mediante ABR, y mayor precisión para interpretar cómo va cambiando su hijo gracias a su trabajo.
Dejaré la parte en la que hablo de “mí” para la próxima publicación, comencemos con ustedes.
Voy a ser directo. Su confianza es importante, muy importante. Cuanta más confianza tengan en lo que están haciendo, mejores resultados obtendrán. Cuando saben que están en el camino correcto, y esa percepción es lo suficientemente profunda, se traduce en mejores resultados concretos para su hijo.
No estoy hablando del placebo. El placebo existe en los casos en los que ustedes realizan un ritual sin poder afectar la sustancia de un impacto, ya sean píldoras o suplementos alimentarios. El placebo funciona si confían en la capacidad que tiene la otra persona para hacer algo por su hijo en su calidad de profesional, esto puede ser desde una cirugía hasta células madre.
Lamentablemente, no hay placebo en ABR. Lo que sí hay en ABR es un efecto antiplacebo que se compara con las terapias en las que no tienen que trabajar todos los días, ya sea células madre, oxígeno hiperbárico, aminoácidos, entre otros.
En ABR al igual que en otro enfoque que depende de la habilidad, la confianza en el método es muy importante porque se traduce en la acumulación de microdecisiones y micromejoras de su habilidad.
Si constantemente cuestionan las decisiones que toman, si tienen un estado de ánimo oportunista en lugar de uno estratégico (siempre estar atentos a la “próxima terapia”, es decir a una que les brinde mayores resultados en un período de tiempo más corto), si se limitan a tener el siguiente modo de pensar: “Sólo muéstreme lo que tengo que hacer y no me explique los motivos ni me brinde detalles”, sus microdecisiones se verán afectadas de modo negativo.
Estarían buscando los atajos en lugar de los mejores caminos, estarían buscando distracciones en lugar de focalizarse en mejorar su desempeño en cada momento, estarían mirando el reloj en lugar de proponerse metas de aplicaciones de ejercicios, entre otras cosas.
En el deporte, esto se denomina “juego interno”. El “juego interno” es un estado mental, y después de la fase de principiante ―en la que sólo imitamos la demostración de los movimientos con habilidad― el juego interno es la principal fuerza impulsora detrás de la mejora del "juego exterior" (exhibición visible de las habilidades), ya sea batear en el béisbol, tirar al hoyo en el golf, pegarle a la pelota en el fútbol americano; o un movimiento de control del volumen de ABR que incluye todas las fases necesarias.
Es simple: cuanto mejor controlen su volumen durante las aplicaciones de ABR, mejor será el progreso que logrará su hijo.
Seamos realistas, este blog y otros medios de comunicación que estoy tratando de usar satisfacen el siguiente objetivo principal: la mejora de su “juego interior”, su comprensión de las prioridades estratégicas que es lo más importante para incrementar el progreso del desarrollo de su hijo.
Aunque la estructura clásica es primitiva, resulta m-u-u-u-y atractiva intuitivamente.
A primera vista parece tan bien definida
lesión cerebral: señales “malas", músculos espásticos “deficientes", los músculos espásticos "deficientes" tiran de los huesos de manera anormal, se desarrollan deformidades musculoesqueléticas secundarias, o:
lesión cerebral, señales “malas” a los músculos, se trastornan los movimientos voluntarios.
Salirse de esta estructura clásica es muy difícil, en especial si todas las personas a su alrededor son fervientes partidarias de esta estructura que comienza con la medicina “oficial” y se extiende hasta la medicina “alternativa”. Además de que toda nuestra educación sustenta este punto de vista clásico desde la niñez; en la que les han enseñado el esqueleto y los músculos desde jardín de infantes. La estructura se refuerza en los dibujos animados y las películas; hasta los zombis de las películas de terror se las arreglan para moverse sin que les moleste demasiado la debilidad compresiva a nivel del tronco.
Es noche de brujas y los esqueletos son la temática de los disfraces. Por todos lados aparece el modelo clásico: esqueleto + músculos, ya sea en el consultorio de un quiropráctico o en la televisión con un gurú de los ejercicios que muestra sus bíceps y los alienta a “hacer abdominales y aductores” o en un libro de texto escolar.
Y ahora aparece el mensaje de ABR que les dice: “Amigos, este modelo de esqueleto + músculos que conocen desde toda la vida, ya es historia. Es intuitivo pero demasiado primitivo para reflejar la realidad, y los cientos de años de continua falla en la rehabilitación de personas con parálisis cerebral es un resultado directo de este modelo con imperfecciones”, eso es una gran afirmación que proviene de una organización pequeña.
Pero entonces, ¿cuáles son las herramientas de ABR? “Melones” y “caramelos” de tela, toallas, etc. El contraste entre los avances teóricos estipulados de ABR y la naturaleza casera de las herramientas de ABR con nombres graciosos no es más que sorprendente.
Y, ¿cómo se ve ABR desde afuera? Como si no sucediera nada, un movimiento súper lento que un observador externo apenas lo puede distinguir. ¿Dónde está la acción? ¿Dónde está el esfuerzo? ¿Dónde está la percepción del “trabajo bien hecho”? ¿Dónde está el principio de “si no hay dolor, no hay beneficios”? ¿Ayuda todo eso? Obviamente que no. El mensaje de ABR no sólo se opone a todo lo que han escuchado o aprendido de todos los niveles de autoridad sino que las herramientas y los movimientos de ABR parecen tan bizarros que por lo general se avergüenzan de mostrárselos a sus amigos y familiares por temor a perder su reputación de ser una persona racionalmente sana.
Este es el punto clave: la confianza. Cuando pierden la confianza, se hace realidad la profecía de caída en espiral, debido a las minidecisiones que toman en la dirección equivocada. Dejan de prestar atención a los detalles, comienzan a buscar excusas de por qué es imposible hacer determinados ejercicios en lugar de buscar oportunidades, empiezan a escuchar a otras personas que les dicen lo maravilloso que son los logros funcionales de este o aquel método nuevo, y así sucesivamente.
Es imposible mantener su compromiso con ABR de trabajar con un niño tetrapléjico si no comprenden claramente por qué esta estrategia es superior a todas las estrategias intuitivas como el estiramiento, la práctica de “caminatas”, la colocación de un niño en bipedestadores posicionadores, el “envío de señales al cerebro”, etc.
El camino ascendente tiene obstáculos y siempre que se encuentran con algún desafío, hay una innumerable cantidad de voces, incluida su voz interior, que les dicen que deben empezar a hacer algo “real”.
¿Cuál es el mensaje central de ABR?
- Las debilidades son mucho más importantes que las “fuerzas excesivas”. En realidad las “fuerzas excesivas”, como la espasticidad, son sólo la otra cara de la misma moneda: la debilidad de la fascia. De modo que la única posible estrategia a largo plazo es el fortalecimiento.
- El núcleo es mucho más importante que la periferia. Podemos pasar interminables horas “peleando” contra las restricciones de los movimientos y la espasticidad de los brazos y las piernas, pero eso es una batalla perdida donde lo que parecen ser “batallas ganadas”, a lo largo terminan convirtiéndose en pérdidas aún más grandes. Por lo tanto, estratégicamente los esfuerzos de fortalecimiento tienen que realizarse en el núcleo debilitado del cuerpo; cuanto más profundos sean, mejores resultados se obtendrán.
- Es necesario que entiendan la complejidad del sistema músculo esquelético de su hijo como un mecanismo increíblemente complicado. Tienen que respetar esa complejidad e intentar comprender al menos algunos de sus fundamentos antes de comenzar a realizar cualquier tipo de “actividad” funcional o de entrenamiento.
Cuando escuchen “enviar mensajes correctos al cerebro” como justificación para realizar intervenciones o movimientos físicos, tienen que huir de esos métodos. Es como intentar correr una carrera con un automóvil de Fórmula 1 y sólo tienen la experiencia de manejar una bicicleta de 3 ruedas. El resultado es predecible, destruirán el automóvil inmediatamente después de pisar el acelerador.
Estos son algunos de los motivos principales, aunque hay muchos más, porque para cada dilema que surja en el desarrollo de un niño con parálisis cerebral, ABR ofrece una perspectiva contraria a las expectativas lógicas que se opone a los dogmas establecidos.
Entiendo muy bien los desafíos y los impedimentos con los que se enfrentan. En principio, ABR no sólo es una terapia que puede parecer extraña, sino que en realidad delega las responsabilidades en ustedes, que son los que realmente realizan el trabajo diario con sus manos.
Cuando otras personas les preguntan, “¿qué le hacés a tu hijo con todas esas toallas y espumas?” Muchos tienden a rehuir la respuesta, y es comprensible.
Es difícil transmitir el mensaje de ABR en un formato conciso y fácil de comprender que un observador casual estaría dispuesto a escuchar.
Como padres de un niño con necesidades especiales, tienen la responsabilidad de ser el último juez. Después de escuchar los argumentos de tantas personas que proponen diferentes terapias, aún sigue dependiendo de ustedes tomar una decisión.
A veces escucho a los padres que me dicen “no somos doctores”, de algún modo insinuando que se encuentran por debajo de los médicos, que no son lo “suficientemente profesionales” para tener una opinión confiable sobre ABR. ¿Qué les respondo? “No están por debajo de los doctores y de ningún profesional que les proponga determinados métodos para la mejora de su hijo, ustedes están por encima de ellos. Al final del día, ustedes son el juez que tiene la última palabra”.
Es evidente que cuanto más apoyo tengan para respaldar su decisión a favor de ABR, más fácil les resultará decidir.
Ese es el motivo principal por el cual durante el último año aproximadamente, realizo informes basados en diferentes recopilaciones sobre la fascia y ahora sobre la comunidad de biotensegridad. En ellos señalo los desarrollos en la comunidad profesional que coinciden mucho más con lo que propone ABR.
Si hace 10 años las ideas de ABR parecían una locura total ―porque la fascia se consideraba exclusivamente una estructura pasiva y hablar del fortalecimiento de la “cápsula de la articulación” era poco práctico y se creía imposible incluso a nivel conceptual― en la actualidad hay suficiente evidencia desarrollada por profesionales respetados que afirman que los objetivos que tratamos con ABR (las capas de la fascia) son legítimos.
En realidad, todo este nuevo desarrollo en el campo de la fascia muestra las limitaciones del modelo clásico “esqueleto y músculos”, que “oficialmente” se denomina el “modelo miotendinoso”.
No hay nada misterioso en el término:
“Mio” significa “músculo”, como la fuerza que genera el elemento que actúa por contracción.
“Tendinoso” significa “tendón”, como el único camino de transferencia de fuerza entre los huesos y que actúa a través de las articulaciones como un eje giratorio.
Respectivamente, el modelo miotendinoso también puede denominarse modelo de “eje giratorio”, que en realidad no tiene en cuenta los volúmenes de ninguna manera significativa.
Por ese motivo, los zombis y los esqueletos de las películas de terror persiguen a víctimas desafortunadas de manera incansable sin que sus cuerpos desprovistos de volumen les presenten un impedimento.
En otras palabras, para todos los progresos denominados asombrosos de la ciencia biomédica durante el siglo XX, recién hoy somos testigos de cómo los líderes del pensamiento del campo comienzan a comprenderlos: “Oye, nuestros cuerpos no son huecos. Nuestros movimiento no podrían reducirse a ejes, palancas y tiradores”.
El marco actual de la anatomía funcional no incorpora la representación del cuerpo humano volumétrico de ninguna manera significativa y lo limita a las cuerdas que funcionan como palancas y ejes. Respectivamente, todas las herramientas de análisis como las medidas de la amplitud del movimiento en una evaluación músculo esquelética clásica no brindan maneras importantes de abordar la evaluación de los movimientos basados en el volumen.
Así que mi publicación abarcó cuatro páginas y finalmente llegué a esta simple afirmación: para tener una oportunidad de ayudar a que su hijo se desarrolle mejor de una manera significativa, tenemos que tener algún tipo de guía en los "volúmenes humanos", necesitamos un mapa para comprender de qué manera esos volúmenes interactúan entre sí y cuáles son los caminos de transformaciones que están permitidos/prohibidos, son frecuentes/raros, codependientes/aislados y así sucesivamente. Sin ese mapa, las “terapias” no son más que rituales chamánicos en los que las palabras “cerebro” y “señales” se veneran como ídolos.
Como mencioné anteriormente, ese mapa no existe en el conjunto de herramientas de su terapeuta físico local ni del cirujano ortopédico, tampoco existe en la anatomía funcional.
Durante los últimos 13 años, realicé entre 10.000 y 12.000 evaluaciones individuales de niños y adultos con parálisis cerebral y lesiones cerebrales traumáticas. Mediante esas observaciones, he recopilado toneladas de información empírica y pude detectar algunos patrones esenciales de cómo interactúan y se desarrollan esos volúmenes de la fascia después de una carga/simulación mecánica adecuada e inadecuada.
En realidad, en mis “libros” personales marco los comienzos de ABR desde el momento en que finalmente comencé a pensar en volúmenes como las unidades principales de análisis. Obviamente que esto no sucedió de la noche a la mañana, pero más o menos esta transformación se completó a finales del año 2000 y principios del 2001.
Podrán decir que soy arrogante pero no puedo tomar en serio a una persona que agarra una pierna, una mano o la cabeza de un niño con parálisis cerebral, comienza a moverla o apretarla, y dice “le estoy enviando señales al cerebro”. Esto es primitivo, irrespetuoso y absolutamente peligroso porque sin el amplio análisis de lo que sus acciones le hacen a esa pierna, ese brazo o la cabeza en forma local o mecánica, nunca podrá explicar si el "envío de señales" deseado se traduce en "un golpe delicado de la puerta" o si en realidad "demuele la casa". Sin embargo para explicar lo que están haciendo en forma local, necesitan un mapa adecuado que los guíe a través de los volúmenes, ese es un primer paso muy básico.
En mis esfuerzos por intentar entender todas estas observaciones volumétricas, he tejido una red de estructuras subyacentes. Para ello tomé mucha información de las bases de la geometría no euclidiana, la tectónica, la teoría de la relatividad, la topología y una cantidad de otras disciplinas que por lo general se consideran por completo dedicadas al análisis del cuerpo humano. Funciona bastante bien para mí y soy muy preciso en mis predicciones para los siguientes, digamos, 3, 5, 7 pasos de la evolución que se aproxima en un área en particular, pero todavía es un trabajo irregular.
Me faltaban los fundamentos más profundos, una base unitaria que permitiera unir a todos estos elementos. Además tampoco tenía modelos virtuales que permitieran visualizar posibles argumentos de transformaciones espaciales y tuve que basarme sólo en un modelo mental.
En ese sentido, la incorporación de la estructura de biotensegridad y la disponibilidad para utilizar modelos concretos de escenarios de evolución espacial ofrecen los posibles beneficios a través de todo el espectro:
- desde una evaluación más precisa de cómo un niño alcanzó el estado actual de deformidades y desafíos estructurales;
- hasta el desarrollo de las estrategias mejoradas de en qué lugar y en qué secuencia de técnicas existentes se aplicarán (en qué secuencia se deben tratar las debilidades de la fascia para obtener el mejor efecto cascada);
- hasta el posible desarrollo de las nuevas técnicas y las actualizaciones de las ya existentes…
En resumen, el potencial de la estructura de biotensegridad para mejorar el progreso del desarrollo de sus hijos es inmenso, aunque me tomará un poco de tiempo integrar estas estructuras en mi caja de herramientas analíticas.
Bueno, ya he pasado la página 6 y más de una vez mis lectores me pidieron que las publicaciones en el blog no superen las 5 páginas, así que me voy a detener aquí y volveré a abordar en más detalles el tema de los niveles de posible impacto de la estructura de biotensegridad en la rehabilitación de la parálisis cerebral en algunas de mis próximas publicaciones.
P.D.: Por favor, dejen comentarios y díganme lo que piensan. Cuanta más información brinden sobre lo que les interesa escuchar, más me puedo adaptar y serles de ayuda. Además si tienen problemas técnicos para ver el video, háganmelo saber.
P.D.2: Descargo de responsabilidad. Miré una película de terror una vez en mi vida, hace 21 años. Creo que no tengo la facilidad de recordar ese ataque en mi imaginación. De todos modos, la imagen de los zombies desprovistos de volumen sobrevivió durante todos estos años.
Enlace entrada original: How does BioTensegrity knowledge
benefit a child with Cerebral Palsy?
Espero que mi comentario sea bienvenido y ojala tenga respuestas pronto. Creo que es muy importante explicar un poco le base de la tecnica de abr , aunque sea tan general como lo publican aqui . Nuestra familia ya adopto esta terapia hace mas de 30 meses y hemos pasado por periodos de felicidad extrema hasta la falta de confianza , sobre todo por supuestos retrocesos muy marcados en nuestro hijo . Siempre es necesario el feedback tan esperado por nosotros a las preguntas que surgen habitualmente . Los videos con preguntas sin respuestas han sido enviados en diferentes ocasiones. Agradezco su pronta respuesta . Familia Diaz Saguez.
ResponderSuprimirQuerida Familia Díaz,
ResponderSuprimirhacemos nuestro mejor esfuerzo por compartir toda información sobre ABR. Día a día trabajamos para difundir este nuevo paradigma y ese es justamente el sentido de este espacio.
Sobre su petición, entiendo que está siendo atendido por los conductos regulares, esto es, en comunicación directa entre ustedes y el personal del centro de ABR.
Atentamente,
el equipo de ABR Hispano.